Los métodos estadísticos tradicionalmente se utilizan para propósitos descriptivos, para organizar y resumir datos numéricos. La Estadística descriptiva, por ejemplo, trata de la tabulación de datos, su presentación en forma gráfica o ilustrativa y el cálculo de medidas descriptiva.
En todo el mundo las empresas cuentan en sus inventarios con recursos de toda índole: talento humano, materias primas, energía y know how, entre otros. A partir de la invención del computador, los datos han adquirido una relevancia inusitada como patrimonio cuyo valor depende directamente del tratamiento que se les dé.
La importancia de los datos es potencial y sólo se aprovecha cuando se asocian dentro de un contexto adecuado para convertirse en información.